Santa María de Tina

Escondida entre el bosque y asomada al Cantábrico, la Ermita de Santa María de Tina conserva el encanto de los lugares donde la historia y la naturaleza caminan de la mano. Su origen medieval y su privilegiada ubicación, muy cerca de la ría de Tina Mayor, convierten este rincón en un refugio de paz donde el sonido del mar se mezcla con el murmullo de los árboles. Lejos del bullicio, este pequeño templo invita a detenerse, contemplar el paisaje y descubrir uno de los rincones más serenos del oriente asturiano.