Pimiango

Al abrigo de la Sierra del Cuera, Pimiango se asienta entre prados y bosques, conservando el carácter sereno de los pueblos que han sabido crecer sin perder su identidad. Sus calles, sus casas y el paisaje que lo rodea invitan a descubrir un rincón donde el tiempo parece avanzar con otro ritmo. Desde aquí, la cercanía del mar y la montaña convierte cada estación en una imagen distinta, siempre marcada por la luz y el viento del oriente asturiano.