Castillo de Zafra

Hay lugares donde la piedra parece haber elegido su propio destino. El Castillo de Zafra se alza sobre la roca como si formara parte de ella desde siempre, desafiando al viento, al tiempo y a la historia. Rodeado por un paisaje abierto y silencioso, su silueta domina el horizonte con una belleza austera que cautiva al viajero. Contemplar esta fortaleza es regresar a una época de fronteras y leyendas, donde la naturaleza y la arquitectura se funden en una imagen difícil de olvidar.