Atalaya de las Nieves

Algunas construcciones nacieron para ser habitadas; otras, para mirar. La Atalaya de las Nieves pertenece a estas últimas. Desde su posición elevada, el paisaje se abre en todas direcciones, recordando que hubo un tiempo en el que el horizonte era la mejor forma de proteger un territorio. Hoy permanece como un símbolo de piedra, donde la historia, el viento y el silencio siguen compartiendo el mismo lugar.