Alcalá del Jucar

El castillo observa desde lo alto; el pueblo descansa bajo su protección. Entre la roca, las calles y el río se ha modelado un paisaje que conserva el carácter de siglos pasados. Alcalá del Júcar no solo se visita, se contempla con calma, porque cada rincón revela la armonía entre la naturaleza, la arquitectura y el tiempo.